Las mujeres entre los migrantes más vulnerables

Las mujeres entre los migrantes más vulnerables

Cada año miles de mujeres se ven con la necesidad de tomar una de las decisiones más difíciles: dejar a su familia, sus hijos, su hogar y su país, para emprender un largo y peligroso viaje a lo desconocido con la esperanza, mas sin la certeza, de encontrar un lugar en donde poder vivir en paz, y en donde las oportunidades no sean solo para unos cuantos sino para quienes salen a buscarlas. Según cifras de la ONU, de los 41.3 millones de inmigrantes presentes en los Estados Unidos en el 2013, la mayoría eran mujeres. Y aunque a través de los años el origen y las razones por las cuales las mujeres inmigran a este país han sido diferentes, algo que no ha cambiado es que ellas siempre han sido las más vulnerables en cuestiones de inmigración.

Los obstáculos que tienen que afrontar las mujeres migrantes durante su trayecto al sueño americano pueden sonar como una terrible pesadilla. Muchas de las dificultades comienzan desde antes de iniciar su viaje, ya que tienen que afrontar una aterradora realidad: la posibilidad de ser atacada sexualmente. Y es que la probabilidad es muy alta. De las 45,000 mujeres centroamericanas que cruzan anualmente la frontera con México en camino a EUA, el 70% sufre algún tipo de abuso sexual. No en vano, el consejo entre las migrantes que va de boca en boca es que, antes de entrar a México es recomendable tomar un anticonceptivo de largo plazo. Uno de los anticonceptivos de preferencia es Depo-Provera, ya que es de larga duración. Sin embargo éste solo es efectivo por 3 meses así que si su viaje se retrasa, podrían correr el riesgo de quedar embarazadas. No dejemos de mencionar que esto solo sirve para mitigar la situación, pues el anticonceptivo las protege de un embarazo y no de la violencia sexual.

No obstante, las dificultades no se limitan a las encontradas durante su trayecto a los Estados Unidos.  Una vez en el país, las mujeres inmigrantes están expuestas a otros tipos de abusos, uno de ellos del tipo laboral. Ha pasado más de un siglo desde que el 25 de Marzo de 1911 un gran incendio en un taller de costura de Nueva York cobrara la vida de 123 mujeres inmigrantes, de entre 16 y 23 años. Estas mujeres inmigrantes europeas eran encerradas por sus jefes dentro del taller durante horas de trabajo. Esta tragedia puso en evidencia las malas condiciones de empleo vividas por las mujeres inmigrantes y condujo a las primeras leyes contra la explotación laboral de este tipo. Desde entonces, ya no se encierran a los trabajadores en los talleres de costura pero la explotación a la mujer migrante es aún un tema de cada día. Generalmente, las mujeres migrantes aceptan condiciones laborales abusivas y no buscan ningún tipo de protección de las autoridades por temor a perder el trabajo y a ser deportadas.

Además, la falta de documentos también conduce a que una mujer tampoco reporte abusos vividos en su hogar. Como el resto de las mujeres, el sector migrante también corre el riesgo de vivir en una situación de violencia doméstica. La diferencia es que, por su situación migratoria, las probabilidades de que lo reporten a las autoridades son menores y, por lo mismo las hace victimas más fáciles de perpetuadotes de la violencia domestica. Un estudio reciente en Nueva York encontró que el 51% de los homicidios a manos de una pareja íntima, eran de mujeres nacidas fuera de los Estados Unidos. Entre las mujeres latinas, se reportó que el 48% de ellas afirman que la violencia de sus parejas incrementó desde que se mudaron a este país.

Hoy, el día internacional de la mujer, tomemos un momento de celebrar lo recorrido en derechos femeninos, y reconozcamos lo mucho que nos falta por recorrer. Celebremos a la hermana, la amiga, la madre que aún teniendo en cuenta las dificultades en el camino, decidió tomar las riendas de su vida y encontrar un mejor futuro para ella y para su seres queridos. A usted,  mujer migrante, le hacemos un reconocimiento a sus esfuerzos y le deseamos un muy feliz día.