Pese a las dificultades migrantes logran integración al país.

Pese a las dificultades migrantes logran integración al país.

Con causas y consecuencias los migrantes están adoptando su nuevo estilo de vida.

Reforma Para Mí

Cuando llegamos al país todos los migrantes hemos escuchado en algún momento sobre el proceso de “adaptación” esa etapa en donde muchos aseguran sobreviven los mas fuertes, esto debido a los embates que el sistema y cambio cultural que demanda el país demandan.

Recientemente un informe divulgado por las Academia Nacionales de las Ciencias, Ingeniería y Medicina (NASEM, por sus siglas en inglés) dio a conocer que contrario a lo que dicen algunos opositores, los migrantes logran integrarse al sistema de vida que demanda Estados Unidos, pese a las adversidades y dentro de estos, en muchos casos, a costa de su salud.

El estudio detalla que en promedio, los inmigrantes llegan a EEUU en mejores condiciones de salud que los estadounidenses nativos pero, durante el proceso de integración, muchos ven un declive en su salud.

“En comparación con los estadounidenses nativos, los inmigrantes tienen menos probabilidades de morir de enfermedades cardiovasculares y todo tipo de cáncer, menos condiciones de salud crónicas, menos incidencia de mortalidad infantil o de obesidad, y una expectativa de vida más extensa” aseguran expertos quienes resaltan que con el paso de generaciones, esas ventajas van disminuyendo “conforme su estatus de salud converge con la de la población nacida” en EEUU, advirtió la institución.

El estudio además detalla que los migrantes con el paso del tiempo logran superar barreras que al llegar tras el sueño americano son sus principales verdugos, estamos hablando de educación, el aprendizaje del inglés, el empleo y el nivel de pobreza.

El informe detalla que en la actualidad 41 millones de inmigrantes viven en EEUU, y estos conforman el 13,1% de la población total, además que de esta comunidad sus descendientes nacidos en este país totalizan otros 37,1 millones, o 12% de la población.

“Juntas, ambas generaciones constituyen uno de cada cuatro habitantes en EEUU y, por lo general, sí logran adaptarse al país, al punto que logran “parecerse” más a los estadounidenses nativos con el paso del tiempo” detalla el informe.

El informe detalla que la nueva generación de inmigrantes están aprendiendo el inglés al mismo ritmo, o incluso más rápido, que los de otras olas de inmigrantes en el pasado, sin embargo enfrentan el gran obstáculo de que el sistema educativo no tiene la capacidad de atender a los casi cinco millones de estudiantes de inglés en las primarias y secundarias y “esto puede afectar la integración de muchos extranjeros” concluyen.

El análisis advirtió además de que el estatus legal de los inmigrantes puede afectar la rapidez de su integración y la de sus hijos, así como las divisiones raciales y la baja tasa de obtención de ciudadanía.

En total el informe cuenta con 442 páginas en donde en general se detalla que los beneficios de la integración se manifiestan en mejoras significativas en los niveles educativos, en particular para sus hijos, mejores ocupaciones en el mercado laboral y mayores ingresos salariales.

En otros análisis el estudio también concluyó que el mismo patrón de cambio se registra en otras áreas. Por ejemplo “los vecindarios con fuertes concentraciones de inmigrantes tienen menos incidencia de crímenes y violencia que vecindarios comparables sin inmigrantes”.
“Los hombres extranjeros entre 18 y 39 años tienen una tasa de encarcelamiento de apenas una cuarta parte de la de los hombres de la misma edad pero nacidos en EEUU” refieren quienes explican que en la segunda y tercera generación, las tasas de criminalidad aumentan y se asemejan a las de la población general.

La misma tendencia se registra con los divorcios y los hijos nacidos fuera del matrimonio, ya que con el tiempo las de los inmigrantes suben drásticamente al mismo nivel que las de las familias nacidas en este país.

El informe emitió recomendaciones para que el gobierno federal invierta recursos en estudios a largo plazo sobre la integración de los inmigrantes, para identificar las trabas y posibles soluciones.